En el marco de la investigación del denominado “Proyecto X”, se confirmó que esta repartición de la Policía argentino realizó tareas de espionaje contra líderes sindicales. Los datos que ratifican viejas denuncias sobre esta práctica, fueron encontrados en seis computadoras de la fuerza policial.
Las pericias realizadas a los discos rígidos de las seis computadoras secuestradas durante un allanamiento al Centro de Reunión de Información de Campo de Mayo confirmaron que la Gendarmería realizó tareas de inteligencia contra dirigentes sociales.
Esta práctica viola las leyes de Seguridad Interior y de Inteligencia Nacional, pese a que el hecho había sido negado por la ministra de Seguridad, Nilda Garré, cuando salió a la luz el llamado Proyecto X.
La información encontrada incluye una completa base de datos de los referentes sociales de las villas de la Ciudad de Buenos Aires, con sus direcciones, la actividad social que desarrollan, el grupo al que pertenecen, el poder de convocatoria que tiene cada uno de ellos y, en algún caso, hasta una referencia sobre su presunta orientación sexual.
Se trata en muchos casos de dirigentes barriales que, según figura en los propios informes, tienen capacidad de movilizar solamente unas 60 o 300 personas.
En los informes, no figura ningún elemento que permita inferir que los dirigentes mencionados hayan sido investigados por haber cometido algún delito o que haya existido una orden de un juez para realizar las tareas de inteligencia.
Las nuevas pruebas, unos 500 documentos almacenados en 5 CDs, ya están en el juzgado federal N° 7, a cargo de Sebastián Casanello, y también en poder de los partidos de izquierda y organismos de derechos humanos que iniciaron la denuncia.